Este hotel elegante y acogedor goza de una ubicación céntrica y tranquila en Pasewalk, entre las históricas murallas de la ciudad y el idílico Kürassierpark. Este elegante alojamiento presenta una preciosa fachada restaurada del siglo XIX y alberga comedores distintivos. Desde el gran vestíbulo de entrada se percibe el ambiente único del establecimiento, que presenta un estilo que combina elementos modernos y tradicionales. La ciudad, de historia rica y turbulenta, ofrece un gran número de eventos culturales. Además, el restaurante y la taberna al aire libre del hotel son ideales para relajarse.
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